domingo, 27 de septiembre de 2009

En ese espacio vacío comenzamos a armar el rompecabezas, parecía que nunca se terminaría, parecía que estaríamos eternamente armándolo, lidiando con las infinitas piezas que nunca eran las debidas, que nunca encajaban en su debido lugar hasta que poco a poco todo este embrollo de piezas comenzaba a conformar algo un poco más cercano a lo que desebamos pero no sabíamos si en algún momento llegaríamos a nuestro objetivo. Las piezas comienzan a disminuir, el final esta más cerca, buscamos impacientemente las partes restantes pero no encajan, parecía que teníamos las piezas equivocadas, que las correctas se perdieron y no nos dimos cuenta ¿Qué hicimos para que la última pieza no encaje? ¿Qué hicimos para terminar desfigurando eso que tanto queríamos construir? Quizá nos engañamos al creer que queríamos armar el rompecabezas, quizá eso no era lo que nosotros realmente deseábamos.

No hay comentarios: