Lo que parecía tan integro se desintegró antes de que pudiéramos reaccionar, se fue consumiendo, nos fue consumiendo hasta quedar reducido a simples cenizas que terminarían siendo arrastradas por el viento hasta algún lugar desconocido y ahora solo nos queda algún resto que nos recuerde lo que alguna vez fue algo sólido, algo fuerte, algo que nunca volvería a ser aunque tratáramos de hacer un inútil intento de buscar todas las cenizas y tratar de recomponerlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario