En ese instante comprendí que no lo conocía absolutamente nada, que todo lo que creía saber era solo una parte mínima de lo que realmente era, que me faltaba demasiado por conocer y ahora tenía un arduo deseo de curiosidad por saber realmente cómo era, por saber quién era, por conocerlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario